Disfunción sexual en la menopausia: cómo recuperar la conexión cuando tu cuerpo cambia


La menopausia es una etapa natural en la vida de una mujer, sin embargo, los cambios hormonales que ocurren durante esta transición pueden alterar también la sexualidad, afectando aspectos como el deseo, la excitación, la lubricación vaginal, el orgasmo y el placer. Aunque estos cambios son comunes, muchas mujeres no saben cómo afrontarlos ni qué hacer para recuperar una vida sexual plena y satisfactoria.1

¿Qué es la disfunción sexual en la menopausia?

La disfunción sexual femenina en la menopausia comprende una serie de dificultades que pueden surgir a medida que disminuyen los niveles de estrógenos y otros factores biológicos y psicosociales que cambian con la edad. Esto puede incluir:1,2

  • Disminución del deseo sexual
  • Dificultad para excitarse o lubricarse
  • Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia)
  • Dificultad para alcanzar el orgasmo

Estos síntomas no solo tienen una base fisiológica (como la disminución de la lubricación vaginal o el adelgazamiento del tejido genital), sino que también pueden estar influenciados por factores emocionales, psicológicos y relacionales.1

La evidencia sugiere que aunque la función sexual puede disminuir con la edad y los cambios menopáusicos, existen estrategias para preservar y mejorar la experiencia sexual.1

La menopausia cambia el cuerpo, pero no tiene por qué apagar el deseo: la conexión íntima también puede renovarse.

Cómo recuperar la conexión: un enfoque integral

La disfunción sexual en la menopausia no se aborda con una sola solución. En lugar de ello, el manejo se basa en un enfoque integral que considere tanto los aspectos físicos como los emocionales y relacionales.1

1. Psicoeducación y comunicación

Hablar abiertamente sobre la sexualidad con tu pareja y con un profesional de salud es el primer paso. Expresar tus preocupaciones y tus experiencias puede ayudarte a encontrar soluciones ajustadas a tus necesidades y reducir sentimientos de frustración o aislamiento.1

2. Estrategias no farmacológicas

  • Lubricantes e hidratantes: Los hidratantes pueden ayudar a reducir la sequedad y molestias vaginales, mientras que los lubricantes ayudan a reducir los malestares durante las relaciones sexuales, favoreciendo una experiencia más cómoda.1
  • Ejercicios del suelo pélvico: Trabajar con ejercicios del piso pélvico (como los ejercicios de Kegel) puede mejorar la circulación y la respuesta muscular en la zona genital, lo que puede favorecer la excitación y el placer sexual.2
  • Intervenciones generales y de estilo de vida: El alcohol y el tabaco pueden afectar significativamente la salud y el bienestar sexual, por lo que, se recomienda reducirlos o evitarlos. Además, realizar ejercicio de forma regular puede mejorar el rendimiento sexual y ayudar a atenuar algunos síntomas frecuentes de la menopausia.1

La sequedad, incomodidad o falta de deseo son más comunes de lo que crees: hablarlo es el primer paso para recuperar el placer.

Medicamentos herbolarios: Cimicifuga racemosa en el manejo de síntomas

Además de las estrategias físicas y emocionales, algunas mujeres buscan terapias complementarias no hormonales para aliviar síntomas de la menopausia que también pueden influir en su vida sexual. Una de las más conocidas es la Cimicifuga racemosa, también llamada “black cohosh”.3

Esta planta se ha usado tradicionalmente para ayudar a disminuir síntomas vasomotores como bochornos, sudoración nocturna y molestias del estado de ánimo. Al mejorar el bienestar general y reducir el malestar físico, Cimicifuga racemosa puede considerarse como parte de un enfoque integral para acompañar esta etapa,3 ya que estos síntomas suelen impactar indirectamente el deseo, la comodidad y la conexión íntima.

Su uso debe realizarse con productos de calidad y bajo supervisión médica.3

La importancia de un tratamiento integral

La evidencia clínica actual enfatiza que la disfunción sexual en la menopausia no debe abordarse únicamente desde el punto de vista fisiológico. Los cambios en la sexualidad femenina son el resultado de una combinación de factores físicos, emocionales y relacionales que pueden interactuar entre sí. Un manejo integral que combine apoyo emocional, cambios en el estilo de vida, autocuidado y tratamientos médicos personalizados, ofrecerá las mejores oportunidades para recuperar el placer íntimo.1

Referencias

  1. Paschou SA, Athanasiadou KI, Hafford-Letchfield T, Hinchliff S, Mauskar M, Rees M, Simon JA, et al. Sexual health and wellbeing and the menopause: An EMAS clinical guide. Maturitas. 2024 Nov;189:108055. 
  2. García-Laria R, Alonso-Calvete A, Justo-Cousiño L, Da Cuña-Carrera I, Soto-González M. Effects of pelvic floor muscle training on sexual function of postmenopausal women. A systematic review and meta-analysis. Sex Med. 2025 Sep 19;13(4):qfaf067.
  3. Castelo-Branco C, Navarro C, Beltrán E, Losa F, Camacho M; on the behalf of the Natural Products Study Group of the Spanish Menopause Society. Black cohosh efficacy and safety for menopausal symptoms. The Spanish Menopause Society statement. Gynecol Endocrinol. 2022 May;38(5):379-384. 


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