Los bochornos y sudoración nocturna (síntomas vasomotores) son de los síntomas más comunes e incómodos de la menopausia y estos pueden llegar a durar más de 10 años.1 Para algunas mujeres pueden ser leves, pero para muchas otras se vuelven tan intensos que interfieren con el sueño, el trabajo y la calidad de vida.2 Aunque la terapia hormonal ha sido la piedra angular para tratar los síntomas vasomotores, no todas pueden o desean utilizarla. Afortunadamente, existen estrategias naturales y no hormonales que han demostrado ser útiles para manejar los bochornos cuando las hormonas no son una alternativa.1,2
¿Qué son los bochornos y por qué ocurren?
Los bochornos, esas oleadas de calor repentinas acompañadas de sudoración y enrojecimiento de la piel, pueden comenzar desde la perimenopausia, una etapa en la que la menstruación se vuelve irregular debido a las fluctuaciones hormonales, entre las cuales, la disminución de los estrógenos es uno de los cambios más importantes.2
Esta disminución se asocia con alteraciones en el centro termorregulador del cerebro, ubicado en el hipotálamo, que funciona como el “termostato” del cuerpo. Normalmente, los estrógenos ayudan a mantener estable este sistema, sin embargo, durante la peri y posmenopausia, el hipotálamo puede volverse más sensible y reaccionar de forma exagerada ante pequeños cambios de temperatura. Como resultado, el cuerpo interpreta que necesita “enfriarse” y desencadena respuestas como sudoración intensa y sensación súbita de calor.2
Aunque la terapia hormonal sigue siendo el tratamiento con mayor evidencia de eficacia, diversos estudios han demostrado que entre el 50% y el 80% de las mujeres de mediana edad utilizan terapias no hormonales para el manejo de estos síntomas.2

Estrategias naturales con evidencia para reducir los bochornos
1. Identificar y evitar los factores desencadenantes
Pequeños cambios en el estilo de vida pueden marcar una gran diferencia. Algunos ajustes que podemos realizar para controlar nuestra temperatura corporal son:1
- Vestimenta: usa prendas transpirables, vístete en capas, evita ropa que te haga sudar fácilmente.
- Control de temperatura ambiental: Cuando sea posible apóyate de ventiladores (manuales o eléctricos), compresas frías debajo de la almohada, usa mantas frescas para dormir.
- Evita alimentos desencadenantes como por ejemplo: alimentos picantes, comida y bebidas calientes y alcohol.
Identificar qué factores parecen desencadenar tus síntomas y evitarlos puede disminuir la frecuencia e intensidad de los bochornos.1
2. Técnicas mente-cuerpo
El impacto del estrés en los bochornos es notable. Técnicas como la terapia cognitivo-conductual, “mindfulness”, meditación y yoga han demostrado efectos positivos en la reducción de síntomas vasomotores en varios estudios. Estas prácticas ayudan a calmar el sistema nervioso, reduciendo la respuesta excesiva que puede desencadenar un bochorno.1
Dieta equilibrada y actividad física
Los hábitos alimentarios también pueden influir. Algunos estudios informan menos bochornos con dietas ricas en frutas y verduras, evitando comidas con alto contenido de grasas y/o azúcares.1
El ejercicio regular no necesariamente elimina los bochornos, sin embargo, la pérdida de peso inducida por mejores elecciones de estilo de vida parece estar asociada con una reducción de los síntomas.2

Cimicifuga racemosa: aliado natural reconocido
En los últimos años ha crecido el interés por los tratamientos a base de plantas medicinales para aliviar los síntomas de la menopausia, y uno de los más destacados es la Cimicifuga racemosa.3
La evidencia clínica sugiere que la administración de extractos de esta planta puede producir una reducción significativa de los síntomas vasomotores, como bochornos y sudoración nocturna. Además, también puede contribuir a mejorar síntomas psicológicos asociados a esta etapa, como irritabilidad, cambios de ánimo, ansiedad o depresión, así como favorecer la calidad de vida y el sueño.3
En conjunto, los datos disponibles indican que los extractos de Cimicifuga racemosa pueden considerarse una alternativa útil y segura para el manejo de síntomas físicos y emocionales de la menopausia, particularmente en mujeres que buscan opciones no hormonales.3
Los bochornos intensos pueden ser uno de los síntomas más frustrantes de la menopausia, pero no estás sola ni sin opciones. Con cambios de estilo de vida, técnicas mente-cuerpo, ajustes dietéticos y tratamientos complementarios naturales como Cimicifuga racemosa, muchas mujeres han encontrado alivio. Lo ideal es combinar estas estrategias como parte de un manejo integral de cuidado, siempre acompañado de la orientación de un profesional de la salud, para vivir esta etapa con mayor bienestar físico y emocional.
Referencias
- The 2023 nonhormone therapy position statement of The North American Menopause Society. Menopause. 2023 Jun 1;30(6):573-590.
- Khan SJ, Kapoor E, Faubion SS, Kling JM. Vasomotor Symptoms During Menopause: A Practical Guide on Current Treatments and Future Perspectives. Int J Womens Health. 2023 Feb 14;15:273-287.
- García-Bienes HM, Sánchez-Mateo CC. Cimicifuga racemosa (L.) Nutt. en el tratamiento de los síntomas vasomotores de la menopausia: revisión. Ars Pharm. 2022;63(2):178-188.


























